jueves, 7 de noviembre de 2013

Alegatos Día 3

  • por Julián Miana estudiante de Cs. de la Comunicación para el Diario del Juicio


El día jueves 7 de noviembre, el 3er. día de alegatos en la Megacausa, se inició con el querellante Daniel Mendivil; el alegato se centró en la figura de la imputada María Elena Guerra y la usurpación de la casa del matrimonio Araldi- Oesterheld, situada en la calle Frías Silva al 200.
Sobre los alegatos mismos Mendivil aseguró que “no es el imputado el que debe alegar por su inocencia, sino el ministerio público fiscal el que debe quebrar con el principio de inocencia”.

En cuanto al caso del matrimonio y la usurpación del inmueble, el letrado ofreció numerosas pruebas de la histórica posesión de Onésimo Orfilio Marini, quien primero les alquiló la casa y luego comenzó las negociaciones para vendérsela. 
La casa de Frías Silva es tomada en Agosto del año ’76 por la policía de Tucumán. A fines de Septiembre la imputada María Guerra entra en la casa, regalada por Roberto Heriberto Albornoz.
El delito de usurpación en este contexto se explica como delito de lesa humanidad ya que requirió del secuestro y desaparición forzada del matrimonio –y de su hijo de un año- para que la ocupación de la casa por terceros fuera efectivamente llevada a cabo. 
Los testimonios vitales para  la investigación de esta causa y a los que refirió el Dr. Mendivil,  fueron el de Marini, padre e hijo dueños de la propiedad y del periodista Delgado.
El alegato fue seguido por el Dr. Veliz quién dio precisiones técnicas sobre ciertas pruebas, como una manera de profundizar aún más el alegato. 
Refirió Veliz a aquellos testigos aportados por la defensa y a las constantes contradicciones en las que estos incurrieron, acusándolos de ser testigos falsos o de haber levantado falso testimonio. 
En cuanto al pedido de pena se solicitó 3 años de prisión para María Elena Guerra sin habilitación a asesorías legales. También pidieron los querellantes la investigación de quienes integran el ministerio público de la defensa por sus dudosas actuaciones y estrategias durante las audiencias de este juicio.

Son estos mismos querellantes quienes prosiguieron al alegato por el caso Osores en Ranchillos (Cruz Alta). Durante Agosto del 76 un grupo de personas armadas ingresó en el domicilio de la familia Osores, interrogando a las hermanas y a la señora Osores por el paradero de su hijo y su marido. Arrastraron a las hermanas y a la madre por la casa preguntando por “los libros” y “las armas” y al no encontrar nada, violaron a una de las hermanas, menor de edad. 
En el mismo mes, se produce un segundo operativo en donde encuentran y secuestran a Carlos Osores de 26 años de edad, no sin antes golpearlo salvajemente, bajo el argumento de que era un guerrillero. Este operativo tuvo como protagonista al “malevo” Ferreyra. 
Osores, fue visto en Arsenales. Lo dicen los testimonios del Dr. Augier y de Perez. 
Señalaron los letrados a las responsabilidades en este secuestro de los imputados, Montes de Oca, Torres y Varela.

El Tercer alegato de la mañana fue puesto en marcha por el Dr. Daniel Villagra, por la causa de José Guetas Chebaia empresario secuestrado  el 24 de Marzo del año 76. Durante su alegato Villagra hizo referencia al contexto socioeconómico que precedió a la dictadura de Videla y la situación en la que la sociedad se encontraba al momento del secuestro de quien cita como un “amigo personal”. Villagra al final de su alegato no pudo pedir penas por “cuestiones técnicas que no se completaron a tiempo” y confió esto último al Ministerio Público Fiscal.

Con estos alegatos, finalizaron la totalidad de las querellas particulares que participan de la Megacausa Tucumán.

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