lunes, 24 de abril de 2017

Audiencia turbulenta

Por Marcos Escobar para El Diario del Juicio
La audiencia del jueves 20 de abril tuvo un desenlace áspero, con testimonios entrecortados frecuentemente por discusiones entre la fiscalía y la defensa. El principal conflicto se relaciona directamente con el imputado Francisco Camilo Orce y lxs dos testigxs ofrecidxs por su defensa privada, la cual está constituída por su propia hija, Nadia Orce, y Facundo Maggio.
Vale la pena hacer hincapié en estas personas, ya que en la audiencia de la semana pasada un testigo declaró que en una ocasión la abogada Orce se presentó en su casa junto con dos policías para ofrecerle dinero a cambio de rectificar la declaración en la que acusaba a “Pancho Orce” de liderar el grupo de tareas que secuestró a Héctor Ricardo y Víctor Hugo  González en la ciudad de Ranchillos. Respecto a Maggio cabe recalcar que en los últimos tiempos ha comenzado a ser un reconocido defensor de genocidas. En la megacausa “Arsenales II-Jefatura II” defendió al cura José Eloy Mijalchyk, conocido como el “Padre Pepe”,  quien estuvo acusado de crímenes en perjuicio de cuatro víctimas. El capellán fue absuelto y murió impune.
Esta actuación le ganó a Maggio el puesto de defensor oficial del Arzobispado de Tucumán. El abogado es también reconocido a nivel nacional y ya ha sido requerido desde Bahía Blanca para defender imputados por delitos de lesa humanidad cometidos en esa ciudad.
Ph Elena Nicolay (Facundo Maggio-Abogado defensor de el imputado Orce)
Particularmente en la causa Operativo Independencia el abogado defendía a Enrique Bonifacino, quien fue apartado del juicio en mayo de 2016 por cuestiones de salud mental.
Liliana Victoria y Pedro Bernardino González dieron su testimonio sobre la desaparición de sus hermanos Víctor Hugo y Héctor Ricardo González. El nudo del debate se centró especialmente en la particularidad de que ambos “rectificaron” las declaraciones que habían hecho anteriormente, en las cuales acusaban directamente a Orce y en la cual aseguraban haberlo visto en el domicilio donde vivían, golpeando y llevándose por la fuerza a Ricardo. Liliana cambió dicha versión para aclarar que el hombre vestido de civil y a cara descubierta que secuestró  su hermano no sería “Pancho” Orce, sino un hombre muy parecido a él. “La verdad yo era muy chica, en ese entonces tenía catorce años y estaba muy asustada. Lo acusé porque ese hombre era muy parecido y por la función que cumplía Orce en ese momento como jefe de la comisaría de Ranchillos en esa época. Me pareció que era él”. Aunque no reconozca al imputado como el perpetrador del crimen, sí confirma que Orce trabajaba en la comisaría de Ranchillos para la fecha de la desaparición de sus hermanos. Hecho que la defensa niega.
Respecto a su declaración, Pedro  aseguró que al momento de los sucesos tenía sólo siete años, por lo que sus declaraciones previas se sustentaban en los dichos de su hermana, por lo que al cambiar ella su declaración se sintió obligado a hacer lo mismo con la suya. A pesar de ello, contó que varios integrantes de su familia afirman haber visto a “Pancho” sacando por la fuerza a Ricardo de su casa.
Este cambio radical en las declaraciones de Pedro y Liliana produjeron una tensión aplastante en la sala de la audiencia. El abogado Maggio llegó a expresarse a los gritos mientras interrumpía las preguntas realizadas por la fiscalía, sin mostrar respeto por las formas judiciales. Este comportamiento ya ha sido observado en audiencias pasadas, en las que incluso llegó a amenazar testigos con denunciarlos por falso testimonio en pleno interrogatorio y permite entrever un estrategia defensiva basada en la teatralidad y la amedrentación de testigos más que en elementos judiciales.
El hecho concreto de la rectificación de las denuncia de Liliana y Pedro es de fundamental importancia para el juicio, sobre todo si consideramos que Camilo Orce cuenta con un extenso prontuario de amenazas a testigos, extorsiones e intentos de soborno.
Orlando Argentino González otro testigo en esta causa y quien también dio testimonio por su propio caso en la causa “Arsenales II-Jefatura II” informó en la audiencia del trece de abril que había recibido reiteradas amenaza de allegados a Orce, y que incluso se le había ofertado una fuerte suma para que cambiara su declaración.
En la misma audiencia Luis Alberto González y José Valentín Aguirre declararon que también habían sufrido amenazas e intentos de soborno, incluso ya en democracia y hasta poco antes de comenzar el juicio, con la intención de que retiraran las denuncias en contra de Camilo Orce.

miércoles, 12 de abril de 2017

El castigo llegará

Por Fabiana Cruz para El Diario del Juicio

El día viernes 7 de abril, la sala del Tribunal escuchó en primer lugar el testimonio de Ramón Orlando Íñigo, declarante ofrecido por la defensa del imputado Francisco Camilo Orce. La historia de Íñigo es relevante para la defensa puesto que el hombre asegura haber estado presente el día del secuestro de la víctima desaparecida Víctor Hugo González. Contó que en aquella época (1975), trabajaba en la finca “La Favorina” como tractorista, y que González se había incorporado en la misma área hacía dos días, por lo que no pudo conocerlo bien. Un día en horarios de la siesta, se demoró cargándole combustible al tractor, fue en ese momento cuando vio a unos 15 metros que llegaban unos sujetos armados, quienes de inmediato pusieron cuerpo a tierra a Víctor, luego lo esposaron y se lo llevaron en un auto a lugares desconocidos hasta la fecha. Según un compañero de trabajo, se trataba de militares.
Íñigo se quedó callado luego de contar esto, como si no hubiera nada más por decir, por lo que la defensa de Orce (Nadia Orce –hija- y Facundo Maggio) le preguntaron si el imputado había sido uno de los hombres que participó en el secuestro que acababa de mencionar, a lo que el testigo respondió con énfasis que no. Seguidamente, la defensa introdujo otro tema, “¿La familia de Víctor Hugo se acercó alguna vez a usted?”, le preguntaron. Íñigo, nuevamente con energía, comenzó a explicar que la familia de los González intentó sobornarlo a él y a su esposa para que acusaran a Orce.
Aquella situación en la que el testigo parecía ser conducido por los abogados en sus respuestas, provocó reiterados enfrentamientos entre el Ministerio Público Fiscal y la defensa, por lo que la sala del Tribunal estuvo en tensión por muchos minutos.
Cabe dar a conocer que el hermano de Víctor Hugo González, también fue secuestrado y es una víctima sobreviviente. En su denuncia, se señala que un día mientras estuvo detenido en la Jefatura de la Policía, el “Tuerto Albornoz”, reconocido imputado y condenado por delitos de lesa humanidad, le había anunciado que su hermano ya había sido “boleta”. Hasta el día de hoy Víctor Hugo González continúa desaparecido.
Francisco Camilo Orce, ex comisario acusado por estos dos casos (Víctor Hugo y Héctor Ricardo González), ha sido protagonista en las últimas audiencias que tuvieron lugar en el Tribunal Oral Federal de Tucumán. Son varios los testigos que lo han reconocido como responsable de la desaparición de Víctor Hugo y del secuestro de su hermano. Así también, se ha señalado en más de una ocasión, que el actual imputado en esta megacausa, realizó persecuciones a los testigos y ha intentado sobornarlos en ocasiones (a través de sus allegados) ofreciéndoles dinero para que adulteraren las declaraciones que lo complican. Otro detalle importante en lo que va del año, es la reciente asistencia al Tribunal de su amigo Ricardo Bussi, hijo del ex represor condenado Domingo Bussi ya fallecido. Ricardo estuvo acompañado de carteles que negaban el número de desaparecidos y también de otras provocaciones de la misma índole, a sólo unos días de conmemorarse la fecha por la Memoria, Verdad y Justicia.  No es tampoco menor recordar que Francisco “Pancho” Orce es un referente de la “mano dura” en Tucumán junto al Malevo Ferreyra, quien se suicidó para evitar su juicio en la megacausa del ex Arsenal Miguel de Azcuénaga.
El Diario del Juicio Tucumán, ha cubierto recientemente otros relatos de testigos que vinculan a Orce con la brutalidad y el genocidio de la época más nefasta de la provincia:
El segundo testigo de la mañana fue Osvaldo Humberto Pérez, quien ya declaró en juicios anteriores. A través del sistema de videoconferencia, pudo escucharse el relato del hombre desde la provincia del Chaco.
Osvaldo Pérez estuvo detenido ilegalmente y compartió cautiverio con Alberto Alfredo Núñez en el CCD conocido como “El Reformatorio”. No recuerda haberlo visto a Núñez, ya que todos estaban vendados, pero allí se enteraban de los nombres de otras personas gracias a comentarios que se hacían por lo bajo cuando los militares/policías no se encontraban cerca. En su relato, recordó también las sesiones constantes de tortura en donde el maltrato físico era lo primordial, y las salas de interrogatorio que se caracterizaban por el famoso método denominado “submarino” (picana e inmersión en el agua).
También estuvo detenido en Arsenales, en donde supo que estuvo secuestrado también Mario Ernesto Medina. Este último fue capturado y denigrado por las fuerzas represivas, especialmente por el actual imputado José Roberto Abba, quien tenía la particularidad de llevar siempre consigo un llavero con el símbolo de la esvástica. Medina, dio a conocer su historia hace menos de un mes, la cual puede encontrarse en:

El juicio más grande del Noroeste Argentino vinculado a crímenes de lesa humanidad está llegando a su fin y faltan pocos testimonios por ser escuchados. Se espera que la justicia actúe correctamente luego de haber escuchado cientos de testimonios pidiendo Nunca Más.

jueves, 6 de abril de 2017

Hostigamiento de testigos

Por Marcos Escobar para El Diario del Juicio
La situación de terror generalizado a veces es difícil de imaginar en su totalidad. Hoy en día la violencia policial y el silencio que se busca imponer utiliza métodos similares a los que ya usaban las fuerzas de seguridad en la década del 70, con la salvedad de que quizás hoy el desarrollo de las tecnologías de comunicación permite que las víctimas puedan dar a conocer su caso más fácilmente.
En 1975 el propio Estado había comenzado a encarar un proceso legal y discursivo que buscaba establecer la represión de la sociedad mediante dos actividades principales: por un lado un fuerte control dentro de un marco legal, y por otro, un ataque directo contra la integridad física de las personas. Ambas formas de proceder se articulaban, incluyendo no solo a los responsables directos, sino también a las instituciones. La policía, las fuerzas armadas, el sistema carcelario y el sistema judicial funcionaban como un conjunto de burocracias articuladas, creando mediante esta doble actividad paralela, el terrorismo de Estado. La violencia a plena vista de la población, el hostigamiento y la violencia clandestina creaban un escenario de terror que funcionaba como herramienta de dominación social y así también como método de tortura psicológico, el cual afectaba tanto a víctimas como a sus seres queridos y amedrentaba a posibles testigos.
Francisco Camilo Orce está imputado en la megacausa Operativo Independencia por el secuestro y tortura de Víctor Hugo (desaparecido) y de su hermano Héctor Ricardo González. Los testimonios permiten reconstruir su historia sin demasiados problemas. Ambos vivían cerca de Ranchillos para 1975, en El Empalme, un poblado pequeño, de tres mil personas aproximadamente, en donde los vecinxs “eran siempre gente conocida”.
Un primo de los González, Luis Alberto, afirma que el secuestro de sus familiares fue el 19 de agosto de 1975. Él se encontraba trabajando en su taller mecánico cuando su tío, Celso Oscar González, llegó para pedirle que fuera a la casa de su otro tío, padre de Víctor Hugo y Ricardo. “La Federal anda con Orce, ya lo agarraron a Ricardo, andá a avisarle al Tío Víctor, yo me voy a avisarle a Huguito.” El testigo, al salir en su motocicleta, pasó por enfrente de la casa de sus primos y pudo ver como Ricardo era cargado, atado de manos y vendado, en un Ford Falcon verde. Los secuestradores iban vestidos con ropa de civil y la cara cubierta, excepto uno, Camilo Orce, a quien el testigo conocía de hacía años por ser vecinos y por haber sido compañeros en la escuela.
González pudo llegar a advertir a su tío para que escapara, pero Celso no llegó a tiempo para alertar a Huguito. Éste fue secuestrado de la finca “La Favorina”, donde estaba trabajando.
Víctor Hugo, Huguito, fue asesinado en la La Escuelita de Famaillá. Su hermano, Héctor Ricardo sobreviviría a las torturas y posteriormente quedaría a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, siendo trasladado a Villa Urquiza y otras cárceles del país. Sería liberado bajo libertad condicional en 1982.
La audiencia del jueves  30 de marzo estuvo llena de discusiones, y el debate fue especialmente áspero, en principio porque todos los testigos fueron llamados en relación a las dos causas que se le imputan al ex comisario Camilo Orce, quien cuenta con una defensa privada conformada por su propia hija y el Dr. Facundo Maggio, reconocido defensor de represores como Ernesto Arturo Alais, Carlos Eduardo Trucco y el capellán José Mijalchyk.
Gran parte de las discusiones se relacionan con el hecho de que tres de los testigos denunciaron haber sido amenazados para que cambiaran sus declaraciones.
Orlando Argentino González dio su testimonio durante esta audiencia. Su historia es conocida. Su caso fue tratado en la causa que juzgaba los crímenes cometidos en el Centro Clandestino (CCD) Arsenal Miguel de Azcuénaga, de donde es sobreviviente. Su testimonio en ese momento causó especial conmoción, ya que desapareció el día que había sido llamado a declarar. Fue encontrado en la casa de un pariente, después de catorce horas de rastrillaje. Ya en ese momento el juez a cargo de la causa, Daniel Bejas, relata al diario Página 12  “lo que pasó durante estos días se lo puede resumir como una situación de estrés y confusión vivida por esta persona que fue objeto de amenazas de parte de allegados a Orce”.
En su relato, el testigo afirma que fue el mismo Orce quien lo golpeó y torturó para obtener información sobre Víctor Hugo González (padre) y su familia. También informó que en una ocasión su primo, Avelino González, se acercó para ofrecerle la suma de $15.000 de parte de Pancho Orce a cambio de alterar su denuncia.
El siguiente testimonio fue el de José Valentín Aguirre, quien fue escuchado a través de videoconferencia desde Buenos Aires, donde vive desde hace varios años, ya que debió huir de la provincia a causa de las persecuciones que sufría. Aguirre fue íntimo amigo de Víctor Hugo, lo recuerda como una persona sumamente inteligente, capaz, trabajadora y militante. Después de muchos años refugiado en Buenos Aires, pudo contactarse con Ricardo, luego de que este fuera liberado. Le contó que tanto él como su hermano habían sido llevados a La Escuelita de Famaillá y reconoció a Camilo Orce como su secuestrador, y también como uno de sus torturadores en ese lugar.
El testigo también pudo hacer referencia a su propio caso, el cual se relaciona directamente con los hermanos González y con el imputado. “Al día siguiente del secuestro de los González, la policía v a buscarme a mi casa, pero no me encuentra. Mi madre me contó el episodio y decidimos abandonar la casa. Nos mudamos con ella y mi esposa a la Banda del Río de Salí. Al poco tiempo me lo encuentro a este señor, Camilo Orce, por la calle. Iba vestido de civil. Me reconoce y me empieza a gritar, me quiso detener, pero yo me escapé. Mientras corría pude escuchar balas que pasaban cerca de mi oreja. Tuve que escapar definitivamente a Buenos Aires con mi señora, y dejar a mi madre viviendo con una prima de ella. Perdió su casa en El Empalme, nunca pudimos recuperarla.”
En el año 2009, el señor Aguirre declaró en Tucumán por una causa relacionada a Orce. El 3 de febrero de ese año, el testigo pudo ver al salir del tribunal que un hombre le sacaba fotos, y que incluso vio a Pancho parado en la vereda de enfrente.
En 2010 denunció ante el tribunal de Morón que había sido víctima de hostigamiento. En esa ocasión se encontraba regresando a su casa en la provincia de Buenos Aires cuando un hombre con lentes oscuros se bajó de un auto y le dijo “Olvidate el tema que tenés en Tucumán”.
El primo de los hermanos González, Luis Alberto, quien pudo ver a Ricardo siendo secuestrado por Orce y otros hombres encapuchados, afirmó en su testimonio que la hija de Pancho en persona fue a buscarlo a su casa acompañada de dos policías. Uno de ellos llamado José Albornoz. La abogada (actual defensora del imputado) le habría pedido al testigo que levantara la denuncia y le ofrecía dinero para que cambiara su declaración. También afirmó que tiene una grabación de dicha conversación.
Al momento de hacer preguntas, la defensa privada de Orce intentó confundir al señor González, al punto de que el mismo testigo exclamó “Me parece que usted me está enredando”. La abogada Orce culminó su interrogatorio amenazando al testigo con iniciar una causa por falso testimonio.

miércoles, 5 de abril de 2017

"La verdad saldrá a la luz"

Por Exequiel Arias para El Diario del Juicio

Ph Elena Nicolay
“No tenga miedo señor Fiscal, la verdad saldrá a la luz”, esa fue la expresión -cargada de una ironía intempestiva- de la abogada Nadia Orce, defensora e hija de Francisco Camilo Orce, quien se encuentra actualmente como imputado en la megacausa Operativo Independencia. La audiencia del jueves 30 tuvo como protagonistas a los testigos que conocieron a Víctor Hugo y a Ricardo Héctor González, víctimas del terrorismo de Estado que se desató en el ’75 y que conecta a Orce como autor material y partícipe necesario de los delitos en perjuicio de ambos.
Orlando Argentino González fue uno de los testigos que prestó declaración en el Tribunal Oral en lo Criminal Federal. Su testimonio se dio en un contexto inesperado para los que acostumbramos a asistir a las audiencias: sorprendió la convocatoria de amigos y familiares del imputado Orce (entre ellos, Ricardo Bussi, hijo del fallecido represor, torturador y asesino Antonio Domingo), además de la agitación de flamantes nuevas banderas con slogans del tipo “Nunca fueron 30000”. No es casual que esta repudiable manifestación se diera a menos de una semana de la multitudinaria marcha del 24 de marzo, la cual convocó a más de 15.000 personas en la plaza principal de Tucumán y que tenía entre sus lemas “SON 30.000, FUE GENOCIDIO”. Al respecto, la Dra. Inés del V. Lugones calificó -acertadamente- de impertinentes y provocativos los carteles expuestos por las señoras de los defendidos. En consecuencia, el Tribunal resolvió que se retiren los mencionados argumentando que desde el origen del juicio “se asentó que no hubiera carteles con consignas y se limitó a aceptar las fotografías de presuntas víctimas”.
“¿Tiene usted algún impedimento para testificar en esta causa?”, interrogó el presidente del Tribunal Gabriel Casas al testigo. La abogada Julia Vitar, representante del Ministerio Público Fiscal, fue la que continuó el interrogatorio. Orlando Argentino al Tribunal que en el año ’75 vivía en La Favorina, Ranchillos, y que trabajaba pelando caña. Relató que conocía a Víctor Hugo y a Héctor Ricardo de la infancia porque “se habían criado juntos” y que ambas víctimas trabajaban también en la caña de azúcar. Sobre la detención, contó que fueron a buscar a Víctor Hugo en un cargadero de La Favorina y se lo llevaron secuestrado. Con respecto a Ricardo Héctor, el testigo dice que no recuerda los detalles de su detención. Orlando Argentino se refirió a la situación de los hermanos en el pueblo y recordó que la policía los estaba buscando. “Todo se sabe en el campo”, sentenció.
El testigo contó que él mismo estuvo detenido en la comisaría de Ranchillos, donde sufrió los conocidos “interrogatorios” que impulsara el aparato represivo del Estado en aquella época. González relató que en dicho establecimiento fue víctima de golpizas por parte de Orce, a quien conocía del pueblo. “Casi me mató a garrotazos, a golpes”, dijo. También contó que estaba con los ojos vendados y los pies atados con alambres. “Yo lloraba de dolor y me ardían los ojos, no aguantaba las vendas porque me quemaban”, narró.
Más adelante, también relató que sufrió amenazas e intimidaciones. Además, indicó que el “Pancho” Orce le ofreció dinero -a través de un primo suyo- para cambiar su declaración. “Me ofreció 15000 pesos”, relató. La abogada Vitar explicó a los magistrados del Tribunal que en la denuncia hecha por el testigo -y que consta en su expediente- se lee que una mujer de nombre Marta Medina también le ofreció dinero para cambiar su declaración y que, debido a esa situación, González pasó a formar parte del programa de protección a testigos en el año 2009