martes, 13 de agosto de 2013

Crónica del día 9 de Agosto

  • por Natalia Espinosa estudiante de Ciencias de la Comunicación para el Diario del Juicio

Graciela Cristina relató al tribunal, por teleconferencia, los sucesos acaecidos el día 16 de enero del 78, fecha en la cual su hermano fue desaparecido. Alrededor de las 20 horas, Antonio, salió de su negocio en calle Mendoza al 600 y subió a su auto. Mientras transitaba por Av. Salta y Santiago, un grupo de personas interceptaron su coche, lo redujeron y luego lo pasaron a otro vehículo.



Junto a su marido, su hermano y a comunes amigos, emprendieron la búsqueda de Antonio, sin obtener ninguna respuesta. Era común en esa época, según relató, el pedido de dinero a cambio de información.
También narró como para frenar o intimidar la búsqueda de su hermano, en una oportunidad fueron secuestrados con su tía y su marido en el camino al Aeropuerto, y liberados horas después, en lugares separados, maniatados y vendados. Al finalizar su testimonio, manifestó: “Me gustaría saber qué pasó, yo no me voy a olvidar nunca de mi hermano…”
Quienes perpetraron el hecho fueron identificados como miembros activos del CCD Arsenales, por lo que resultaría evidente que Antonio estuvo allí. Hasta la fecha, Antonio Saade Saieg, continúa desaparecido.

Luego prestó declaración Emilio Palferro quien fue compañero de piso de Luis Antonio Cantos, mientras cursaban sus estudios en la provincia de Buenas Aires. Relató que el jueves 21 de abril del ’77 alrededor de las 23 horas  se encontraba en la ducha cuando alguien ingresó al baño y le dieron un culetazo. Al despertar se encontró desnudo y atado en el living, mientras interrogaban a sus compañeros y revisaban todos los muebles. Luego los llevaron a un lugar que por las averiguaciones que hizo, presume fue el CCD El Olimpo.
Una pausa en su relato dio cuenta de las torturas recibidas en sus 72 horas de cautiverio. El sábado 23, a la madrugada, los tiraron al costado de una autopista, donde se les exigió que abandonaran Buenos Aires inmediatamente. Cuando se retiraron las vendas pudieron comprobar que Chabuka (como nombraban a Luis Antonio) no estaba junto a ellos.

También declaró Ana María Falú como hermana de Luis Eduardo Falú quien fue desaparecido el 14 de septiembre del ’76. “Lucho”, como lo llamaban sus amigos, tenía 25 años y estudiaba Historia en la Facultad de Filosofía y Letras.
Lucho, secuestrado al salir de su trabajo, a 50 metros de su casa, se convirtió en lo que Ana María calificó como “ésa figura creada por Videla, de la desaparición” Luego de brindar un pormenorizado detalle de las características personales de su hermano, finalizó su relato afirmando que “las ideas no se matan, no pudieron matarlas aquí ni en otro lugar…” “Lucho sigue vivo, y vive en nosotros”.
Luis Eduardo fue identificado por otros detenidos sobrevivientes en el centro clandestino que funcionaba en el Arsenal. Testimonios dan cuenta que fue asesinado en uno de los fusilamientos organizados e iniciados por Antonio Domingo Bussi en mayo de 1977.

Por su parte el testigo Emilio Mrad,  relató al tribunal un antecedente al secuestro de Luis Falú, ya que en agosto del ’76 éste se reúne con dos miembros de inteligencia en el bar La Franco. Mientras esa reunión se desarrollaba, el testigo estaba en otra mesa siguiendo los detalles de la misma. Luis le comentaría después, que le pedían una lista con nombres de compañeros. Al mes siguiente, fue secuestrado.
Emilio Mrad afirmó, que incluso hoy sería capaz de reconocer los rostros de ambos hombres con quien su primo hermano Luis se encontró en aquel bar. Por tal motivo el tribunal decidió realizar una muestra de reconocimiento, por fotografías, establecida para el día 22 de Agosto, donde será citado nuevamente.

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