Por Andrea Acosta // La muerte de Isauro y Arturo Arancibia sigue impune. El caso Arancibia nos muestra la brutalidad de la dictadura argentina y la importancia de este maestro que hizo de su vocación un acto de justicia social. ISAURO ARANCIBIA - ARCHIVO HISTÓRICO A casi 50 años del golpe cívico-militar del año 1976, todavía resuenan en nuestra memoria el estallido de cada disparo que terminaron con la vida de aquel maestro de escuela: Isauro Arancibia junto a su hermano, Arturo Arancibia . Entre las paredes de la vieja sede de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales – ATEP -, ahí mismo en la madrugada del 24 de marzo, una patota de vehículos de la Brigada de Investigaciones de la policía de la provincia irrumpió a tiros el lugar, llegando hasta aquella piecita del fondo donde dormían Isauro y Arturo, acribillándolos de 120 y 70 tiros respectivamente, una herida abierta que dejó la dictadura en Tucumán y que aún supura impunidad. Cabe señalar que fue en T...